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Los niños también quieren correr

Los niños también quieren correr

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Desde que ocurrió “el incidente” , del cual seguramente quien es lector asiduo podrá recordar, he tenido que cambiar mis rutas de entrenamiento y en distancias largas, acudir al Parque Metropolitano (en León), puesto que no me queda otra opción; no me malinterpreten, el parque es muy lindo pero soy una corredora que no soporta correr en círculos, mi mente me traiciona al poco rato y todo comienza a ser más cansado. En fin, ir al parque me ha traído también visiones gratas que no había tenido muy a menudo en la calle, concretamente niños corriendo, pero no niños corriendo al jugar, sino niños entrenando.

Existe mucha controversia a la hora de hablar del atletismo en los niños, los adultos nos volvemos juiciosos sobre las cosas que les “hacen mal”, pero únicamente en el plano que nos conviene, me explico: no nos preocupa dejarlos 4 horas sentados jugando xbox, ni comprarles jugos de caja, papas fritas, salchichas, pastelitos, ni darles una tableta para que se hipnoticen, pero SÍ CONSIDERAMOS PELIGROSO QUE PRACTIQUEN EL ATLETISMO A TAN CORTA EDAD. Chicken shit.  La realidad es que el juicio adulto está alejadísimo de la balanza equilibrada y razonable.

Correr es un acto naturalísimo, nuestros antepasados pasaban sus vidas corriendo de un lado a otro, corriendo para perseguir, corriendo para salvarse, corriendo para atrapar, corriendo para desplazarse, corriendo para vivir, en fin, correr es tan natural como respirar, cuando por fin nos bajan de los brazos al suelo para dar nuestros primero pasos, siempre el instinto es pegar carrera para alcanzar a mamá, pero los adultos generalmente detenemos al bebé y lo incentivamos a “caminar primero que correr”… pensando que el andar DEBE de aprenderse antes, yendo en contra del chip natural que nos hace querer mover rápido nuestras extremidades.

Además del freno paternal que se nos impone desde bebés, en nuestras vidas ocupadas de adulto que encuentra todo en el súper y que su trabajo depende de una computadora, hemos dejado de movernos naturalmente (corriendo) para darle paso a una vida sedentaria en donde en el mejor de los escenarios, dedicamos unas horitas a la semana para practicar algún deporte y darle movimiento a nuestro cuerpo. Correr ahora  es un lujo de quien tiene suficiente voluntad.

Así pues, he escuchado muchas cosas sobre los niños corredores, cosas para nada reales y sin fundamento científico, es más, cosas que carecen totalmente de sentido común. No se dejen llevar, el cuerpo de un niño es una maquinita PERFECTA, que aún no sufre de desajustes biomecánicos, debalances posturales y compensaciones musculares como el de nosotros los adultos, que debido a nuestro estilo de vida, a malas posturas y demás, hemos ido maltratando a nuestros cuerpos y poco a poco ha hecho ajustes que nos van haciendo cambiar nuestra mecánica natural. Si quieres saber la manera correcta y perfecta de correr, observa a un niño haciéndolo.

Desde pequeños llevamos a los niños a clases de natación o de tae kwon do, gimnasia y ni hablar del fútbol que es casi un requerido de la escuela (partido o entrenamiento a las 2 de la tarde, sin comer,  bajo el rayo inclemente del sol, ¡bravo escuelas!), así que al parecer estamos aceptando y procurando que nuestro hijo haga deporte, pero ¿por qué no consideramos el atletismo? … hay muchos adultos que creen que a los niños no les gustará correr porque se aburrirán, al parecer, nuestras mentes maduras consideran que si un niño no tiene una pelota o balón de mil colores, una portería o más compañeritos gritando y saltando a su lado, éste se aburrirá pronto, y déjenme decirles que no es así, un niño puede disfrutar de correr en igual medida que un adulto, sólo es un humano de tamaño pequeño, no es tonto ni mucho menos incapaz, pero tendemos a subestimarlos, a pensar por ellos y a sentir por ellos.

¿Cuáles son los beneficios que obtendrá el niño?

1.-  Fortalecerá su estructura ósea e incrementará la densidad de sus huesos en crecimiento.

2.- En un país como México, donde somos líderes en obesidad infantil, es importante recalcar que cualquier tipo de actividad física será beneficiosa para mantener un peso saludable y obtener mejor hábitos alimenticios.

3.- Se harán disciplinados, cosa que les servirá no sólo en la práctica de su deporte, sino en TODOS los aspectos de su vida y durante TODA la vida.

4.- ¡Niños felices!, un niño sano, satisfecho, con actividad AL AIRE LIBRE,  que comparte tiempo con sus papás, que se siente capaz de enfrentar un reto, es sin duda un niño feliz.

¿Cuáles son los aspectos básicos que hay que atender para que nuestros hijos sean corredores felices? (y básicamente humanos felices, sea cual sea el deporte que practiquen)

1.- Que estén bien hidratados. los niños deben beber incluso más agua que un adulto, porque tienden a deshidratarse con mayor facilidad. Si tu hijo corre, cuida mucho este aspecto, para que su rendimiento sea el mejor y se sienta bien y con energía.

2.- Bien nutridos. aplica en la carrera y en la vida. Creo que no hay mucho que explicar sobre este punto, es claro, todas las personas deberíamos comer sabiamente, bien nutrido no quiere decir “de buen diente” o ser un “pata hueca”, sino que coma los nutrientes que necesita, en las CANTIDADES y PORCIONES que necesita. Como madre o padre, es CIEN POR CIENTO tu RESPONSABILIDAD.

3.- Descanso. los niños deben de dormir entre 8 y 10 horas para mantenerse con un buen nivel de energía, para afianzar los conocimientos adquiridos durante el día y para que su cuerpo haga los ajustes y adaptaciones necesarias debido a la etapa de desarrollo en la que se encuentre.

4.- Ejemplo. Si tu eres un amante del sillón, tus hijos verán eso y lo aprenderán como modo de vida “normal”, no puedes exigir lo que no predicas con el ejemplo, lo mismo aplica para la comida (punto 2) y para todo en la vida. Cuando llega el momento en el que te enfrentas a un par de ojitos que te estudia y analiza cada día, te has convertido en un modelo a seguir y deberás tener mucho cuidado con lo que enseñas. Corre con ellos.

5.- Obsérvalo correr. Como ya dije, el cuerpo infantil es una máquina perfecta y libre de desbalances, sin embargo, si tu hijo tiene problemas ortopédicos es necesario corregirlos (sea corredor o no), he visto adultos con terribles problemas que son de fácil corrección a temprana edad y siento algo de coraje hacia sus mamás y papás, porque claramente es una desatención infantil. Los pies chuecos o planos, por ejemplo, tienen solución si se atienden cuando es debido.

6.- Reconoce sus esfuerzos. Siempre muéstrale tu orgullo por su esfuerzo, felicítalo y enséñale que la disciplina y constancia siempre lo hará obtener los mejores resultados. Por favor, no premies con comida, porque los niños pronto aprenden a darle un sentido emocional a la misma y ciertamente no es lo que queremos, hazlo con muestras de cariño, abrazos, besos, aplausos, palabras amorosas y de reconocimiento, eso da la verdadera felicidad.

¿Qué vas a escuchar en el camino?

1.- “Lo que haces es básicamente maltrato infantil”. No es broma, he escuchado esta sandez varias veces, aunque bueno, generalmente las personas que piensan así son los mismos que nunca regañan a sus hijos o no permiten que en la escuela se les señalen sus errores, porque ellos consideran que eso es maltratar a un niño (mientras que ellos les llenan la boca de comida basura y los desactivan toda la tarde frente a la tele, eso sí que es maltrato infantil).

La exigencia no es maltrato, en cualquier aspecto de la vida tenemos que pedir LO MEJOR, lo que nos sea más beneficioso y lo que nos haga más felices.

2.- ” Ellos no pueden, están chiquitos” . Pero sí pueden pasarse 2 horas en un partido de fútbol, corriendo de un lado a otro, salir, cambiarse de ropa e ir a clase de natación 1 hora, bañarse ir a una fiesta y brincar 2 horas más en el inflable, regresar a casa y hacer la tarea, jugar otro rato y POR FIN, irse a dormir. Los adultos somos tan incoherentes.

3.- ” Los niños NO tienen la capacidad de reconocer sus límites y se les puede pasar la mano corriendo” . Cuando leí esto me quedé con el ojo cuadrado, es inevitable pensar que el adulto que crea esto no tiene la más mínima idea ni del deporte ni de los niños. Ellos saben escuchar perfectamente a su cuerpo, si no dan más, no dan más y punto, usan su razón tal cual la usamos nosotros (a veces mejor), son perseverantes, eso sí, en ocasiones un montón más que nosotros, es decir, si  pensamos que puede correr tanto o cuanto tiempo en base a nuestros cálculos y ellos corren más, no es que estén infringiendo sus propios límites y se estén poniendo en una situación de riesgo, sólo están siendo perseverantes y voluntariosos, pero cuando su cuerpo les indique que ya es suficiente lo escucharán. Los niños son transparentes y créanme que no les interesa el blof ni la presunción de cuánto corren, es más, ni siquiera saben cuánto corren, sólo lo hacen.

4.- “Hasta que tenga X edad puede empezar a correr” .  Si un niño se puede mantener erguido y desplazar sobre sus extremidades inferiores, les tengo una noticia: puede correr, no importa la edad que tenga, los niños corren para jugar, de igual manera pueden correr por correr. Obviamente las distancias son proporcionales a su edad, tamaño y condición.

Y así escucharán una infinidad de cosas sin sentido, porque bueno, si incluso a nosotros como adultos nos juzgan porque somos corredores y “pagamos por sufrir” o “ya no tenemos vida” , imagínense lo que las críticas infundadas pueden decir sobre este tema infantil.

En fin, deberían de ver la carita de los niños que cada domingo veo en el parque, o los que corren las carreras infantiles vitoreados por sus familias y portando orgullosos su número de corredor, felices y concentrados, caritas de esfuerzo y coraje mientras van en el trayecto, de que nada los puede derrotar y de alegría y satisfacción inmensa cuando terminan de correr.

Si eres papá o mamá corredor no dudes ni tantito en involucrar a tus pequeños y si no lo eres, es el momento de iniciar y compartir una actividad que les traerá puras cosas buenas a todos los miembros de la familia.

Nos lemos <3

Alín

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Comentarios

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5 Comentarios

  • Ana Junio 1, 2015 1:19 pm

    Hola Alín. Aquí compartiendo otra vez a partir de tu estupendo post. No tengo hijos/as, pero soy hija y sé que durante la infancia perdí muchas oportunidades como correr. Comencé a correr a mis 34! (ahora tengo 37) Correr ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida. Tan así me impactó que me llevó a escribir un blog también: comolehice.com y ahora con mi esposo, además hemos creado un nuevo proyecto de hábitos: tuextraordinariotu.com. Te conocí justamente por “el incidente”. Me gustó tu filosofía anti-víctima en aquel post de denuncia y veo que la sigues al pie de la letra con cada post. Este me ha encantado porque es verdad: cómo les encanta a los papás pensar que sus hijos/as están en constante peligro! Lo único que logran es hacernos crecer con miedos y bajo la creencia que somos víctimas: del ADN, del gobierno, de los jefes, de la pareja, del clima!. No hay excusa: hay que correr por nuestra vida desde pequeños!

    • alin osuna Junio 4, 2015 6:04 am

      Ana, qué padre que corras ahora, es una actividad tan noble que nos da sus mieles a cualquier edad 🙂 Y sí, a veces hacemos o pensamos unas cosas tan absurdas como adultos que los niños terminan pagando nuestras consecuencias.

      Me da mucho gusto que sigas este blog que hago siempre con tanto cariño.
      ¡te mando un gran saludo!

  • korridorimerino Junio 3, 2015 4:29 pm

    Es lo mejor que hay, involucrar a un niño en esto de correr, en mi caso he corrido algunos maratones por el mundo, por ejemplo Boston pero ni eso se compara con la satisfacción de que mi sobrino también le encanta esto.

    • alin osuna Junio 4, 2015 6:06 am

      ¡Exactamente! se trata de darles las mejores cosas, de educar con el ejemplo, además.
      Estoy segura que tu sobrino está encantado con la carrera y siga tus pasos ¡porque te ve feliz haciéndolo!

      Saludos 🙂

      • korridorimerino Junio 4, 2015 9:16 am

        Muchísimo, a ti como a mí me ha dado mucho, saludos.

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