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Lo que NO necesitas para correr un 21k (ni 10k ni 5k)

Lo que NO necesitas para correr un 21k (ni 10k ni 5k)

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El día en que corrí mi primer medio maratón fue tan emocionante que es difícil explicarles el nervio que me invadía, fue hace ya algunos años pero recuerdo la experiencia con mucho cariño.

En aquellos tiempos vivía un poco engañada con las distancias que entrenaba, porque no tenía mis tecnologías actuales como el garmin, así que corría mucho pero en realidad no tenía la certeza de cuánto entrenaba exactamente y eso me ponía a dudar. Lo corrí con una amiga canadiense muy querida, que por cierto, fue un gran apoyo para mi nerviosismo desbordado: ¿y si no puedo? ¿y si tengo que caminar?, ella siempre me animaba y me decía que claro que iba a poder y que si tenía que caminar, ella caminaría conmigo, no pasaba nada.

Total, aprovechando la visita desde Canadá, un día antes nos juntamos a comer-cenar-festejar, y aunque traté de medirme con la comida y la desvelada, de repente se vuelve un poco difícil (para los débiles del momento jajajaja, o sea yo) y bueno, tampoco estaba muy descansada para aquellos veintiún kilómetros. Al día siguiente me levanté muy temprano y sin desayunar nos fuimos directo al arranque, después de buscar como media hora como desesperados por fin nos encontramos con Marie-Lyne y Peritos; Las chicas nos preparamos para la carrera y nuestros fieles acompañantes se dispusieron a echar cuanta porra fuera necesaria.

Pasaron los primeros kilómetros sin mucho problema, ajustamos el ritmo (y Marie-Lyne la temperatura, porque después de haber estado entrenando en Canadá y recién bajada del avión, correr aquí por primera vez fue como ir sobre un fogón, me imagino), todo iba perfecto hasta que por ahí del kilómetro 15 empezamos a separarnos un poco, las dos íbamos sintiéndonos un poco mal, ella por el calor y yo porque mi entrenamiento, sueño y comidas previas no habían sido lo más indicado.

Por ahí del 16 un señor me vio carita de droopy y sacó unas chocoretas para que me las comiera y agarrara por lo menos dos rayitas más de color, me las comí y seguí, hasta la meta. Me sentí muy muy feliz, como generalmente uno se siente tras cruzar el arco, pero no satisfecha, porque me di cuenta que pude haberlo hecho distinto (el tiempo previo) y disfrutar mucho más mi primer medio maratón.

Con los años, los 21 kilómetros se han convertido en mi distancia preferida (que no me oiga el maratón 😉 ), porque intervienen mucho más cosas que en otras pruebas más cortas, no sólo es la explosividad de un 10k ó 5k, sino que ya hay que activar el control mental para moderarte e ir midiendo tus alcances físicos durante largo rato, es vivir una introspección y un diálogo interno mayor sin la exigencia tan grande de una prueba de 42 kilómetros, es decir, tienes la parte bonita de las largas distancias sin la parte ruda y extenuante de un maratón;  y todos felices.

Ahora, a lo que voy, es que a veces nos emociona tanto la idea de debutar en un medio maratón (o cualquier otra distancia menor a ésta) que pecamos de excesivos haciendo, comprando o consumiendo cosas que en realidad no necesitamos.

Les menciono cosas que -a mi parecer y de muchos estudios que lo respaldan- no son necesarias ni para correr medio maratón ni mucho menos para correr 5 ó 10 kilómetros y en ocasiones, pueden resultar contraproducentes.

* No necesitas geles/gomitas deportivos. Últimamente con el auge de las carreras la gente no sabe muy bien la manera de utilizar estos suplementos y terminan comprándolos por docenas y comiéndoselos en cada carrera, incluso si están haciendo fondos de menos de una hora (tal cual puede ser una carrera de 10 ó 5K ). No es broma, he visto a gente en la línea de salida para una carrera de 10k  o en el kilómetro 19 de un medio maratón comiéndose geles como si eso les fuera a encender un motor que los hará correr a mil kilómetros por hora y cerrar con todo,no es así y en el peor de los escenarios terminarán dándoles problemas estomacales.. sin mencionar que son calorías extras y carbohidratos que, como son innecesarios, terminarán sin utilizarse y almacenándose en el cuerpo en forma de grasa (así es, toooda la energía  que no utilizamos, eventualmente se convierte en grasa y se almacena, es por esto que debemos mantener una sana y proporcional relación entre lo que consumimos y lo que gastamos, para que no haya sobrantes 😉 y podamos mantener nuestro peso adecuado). Mucho menos los uses de “desayuno”, ¿por qué preferir un gel si puedes desayunar comida real perfectamente en tu casa antes de salir?

Lo cierto en este respecto es que si nos ponemos estrictamente a calcular el gasto calórico que nos genera una carrera de estas distancias (21k, 10k y 5k), es perfectamente alcanzable para el cuerpo la provisión de glucógeno -y de grasa- , por lo que no es necesario comer durante la prueba. Así que mejor prepárate adecuadamente y preocúpate por desayunar bien (previo ensayo), por correr como tú sabes y no por conseguirte una cangurera para cargar tus 5 geles 🙂

* No necesitas atragantarte la noche previa. De hecho nunca necesitas “atragantarte”, sin embargo, la cuestión de la carga de carbohidratos está un poco mal comprendida. Al igual que en el punto anterior, es común que mucha gente se emocione por  la conocida “carga de carbohidratos” y se zampe dos pizzas, pasta, lasagna, pan dulce, etcétera. Temo informarles que esto no es necesario. Tu carga de carbohidratos empezó desde que ,meses o semanas  antes, empezó tu entrenamiento, es decir, para hacerlo “como dios manda” lo correcto es que el 60% de tu alimentación provenga de hidratos de carbono complejos (avena, camote, arroces integrales, legumbres, etcétera), esta es tu verdadera carga de carbohidratos, así que tu cena previa a cualquier de estas tres distancias, no tendría por qué diferir a la de cualquier otro día (del entrenamiento). El gran error es querer comer demasiado y pasarla muuuuy mal durante la carrera por problemas estomacales y por sentirte con la comida todavía hasta la garganta, acuérdate que el correr mueve nuestros intestinos y no quieres terminar en un baño portátil sacando todo lo que te comiste en el nombre de la “carga”,  así que no lo hagas, porque no lo necesitas.

* No necesitas bebidas isotónicas durante ni después de una carrera de 10 y 5 kilómetros, con tomar agua es totalmente suficiente, las bebidas deportivas  te aportarán sales, minerales y azúcar  que sólo necesitas reponer cuando tu actividad física intensa va más allá de los 60 minutos, así que ubica los puestos de hidratación que ofrezcan agua y prefiérelos, y por supuesto, el gatorade que te den al final, guárdalo (baratos no son) para cuando entrenes un fondo de mayor kilometraje que lo valga.

En el caso del medio maratón, creo que incluso durante la carrera, tomar agua es suficiente, pero no le veo gran problema si alguien prefiere tomar en algún puesto de abastecimiento un poco de isotónica, lo que sí es necesario es tomarte la bebida deportiva que te dan al final, porque necesitas reponer los minerales perdidos durante la transpiración, que te ayudarán a recuperar tus músculos de una manera más eficiente y a evitar deshidratación y calambres.

En fin, lo que sí necesitan es mucha emoción :D, cualquier carrera de cualquier distancia es una experiencia inolvidable y llena de aprendizajes grandotes y pequeños, de adrenalina y de celebración a  la constancia y disciplina, sólo acuérdense que, como en muchas otras cosas, MENOS ES MÁS 😉 .

¡Suerte!

Nos leemos <3

Alín

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Comentarios

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4 Comentarios

  • Ana abril 7, 2015 2:14 pm

    Alin yo también corro aunque no he hecho 21k, solo 10 y 5. Después de 3 carreras a las que me inscribí he preferido hacerlo sola. Vivo en California y aquí literalmente hasta los bebés y los perros corren, con lo cual las competencias están a reventar siempre, cual si fueran maratón, muchísima gente. Para mi correr es meditar, me encanta! y eso de ir rebasando o siendo rebasada, me distrae. Yo creo que igualmente para correr 21k o cualquier otra distancia, tampoco necesitas inscribirte a una carrera, además de los productos que ya tu mencionas. Lo mismo si voy sola corriendo, lo único que me mantiene hasta mi meta siempre siempre soy yo (mi cerebro, mis ganas, mis reflexiones, mis porras, mi reflexión…!)

    • alin osuna abril 7, 2015 3:55 pm

      Ana, tienes toda la razón. El punto que tú mencionas, es el más importante de entre las cosas que no necesitas 😉 Te entiendo perfecto porque la experiencia de correr es personalísima y en ocasiones el rato de introspección se pierde en las multitudes. Para correr sólo se necesitan dos piernas.

  • korridorimerino abril 8, 2015 12:17 pm

    Muy bueno, incluso yo en lo personal añadiría todo aquel equipo que sólo estorba y no deja correr en total libertad, aunque considero que al igual con lo que citas todo se puede volver un efecto placebo, me refiero a medias, mangas, cinto, iPod. etc. etc. etc.

    • alin osuna abril 8, 2015 1:50 pm

      ¡Así es! hay corredores muy acostumbrados a mil aditamentos, en realidad creo que son como “anclas” que dan seguridad porque tu mente sabe que vas “bien equipado” y sólo hay que preocuparse por correr y no por la sed intempestiva, la circulación en las extremidades y el sonido de la respiración, incluso entrenan así, por lo que están muy familiarizados con la situación y creo que hasta les resulta cómoda, (porque no conocen las mieles de correr ligero 😉 ) , a diferencia de otros que tal vez preferimos ir cargando lo menos posible (porque una vez que lo haces, te das cuenta de que efectivamente no necesitas nada) ¡Te mando un saludo!

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