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¡Engordé mientras corría!

¡Engordé mientras corría!

Sabemos todos que la corrida es, por excelencia, el deporte que “te hace bajar de peso”. Y sí, sólo que no hay ninguna magia en eso, tienes que crear conciencia sobre muchas otras cosas que tienen que ver con el hecho de correr.

A pesar de que llevo muchos años corriendo, apenas hace unos dos  y medio alcancé el peso que mejor me sienta para mi vida y mi actividad, fui una niña gorda, re gorda, diría; luego patiné varios años y eso hizo que mis kilitos infantiles se fueran lejos por un tiempo, luego tuve otras épocas en donde estaba dentro de mis parámetros de peso, sin embargo, me balanceaba entre el límite y un poquito menos. En el 2014 logré por fin el peso que mejor me iba, no sólo estéticamente, eso es lo de menos, sino deportivamente. El corredor ligero siempre será más veloz que el que está sobrado de kilos, así que con una estatura no muy lejana al suelo de 1.57 y 48 kilos, me sentía bien.

 

Maratón Internacional de la Ciudad de México 2014

El tema fue que ese año fue el año en que los maratones llegaron a mi vida. El hambre que deja una corrida de tres horas no la conocía, ni la fiesta del aumento de carbohidratos, ni los helados de premio o la concha de chocolate que está totalmente justificada. Todo ese nuevo mundo me fascinó. Me duró el gusto de estar tan en forma sólo unos 8 meses, porque la realidad es que me acostumbré y perdí la conciencia de que no siempre estaba entrenando para correr un maratón, sin embargo, seguí comiendo como si cada fin de semana fuera a repetirse la prueba, incluso, clamaba a los 4 vientos que algo estaba mal conmigo, que estando en déficit calórico (gastas más de lo que consumes) seguía aumentando de peso. Fui al doctor. Fui al nutricionista. Gasté un dineral. La solución era fácil: cierra la boca y deja de subestimar la cantidad de comida que te echas y sobrevalorar los kilometrillos que corres Alín.

Total que para cuando quise ver la realidad ya había corrido tres maratones con kilos que antes no estaban ahí y que sé que hubiera tenido mucho mejores resultados si mi conciencia me hubiera dado para aceptar que comía de más porque disque “corría mucho”.

 

Maratón Lala 2016

 

Maratón Internacional de la Ciudad de México 2016

Así que correr no es el deporte que te hace bajar de peso per se, sino un elemento más en el camino para alcanzar tus metas de salud y composición corporal. Si corres y corres pero también comes y comes porque según tú (o yo), te lo ganaste, estás alejándote cada vez más de tus objetivos. Además, si sobrevaloras la energía que usas para correr, estás en riesgo de premiarte con más de lo que te mereces y eso siempre terminará en acumulación de grasa donde no la necesitas y sí, aunque “no sepas cómo sucedió” engordarás mientras corres.

Come bien, come sano y come las cantidades adecuadas a tu estilo de vida y actividad deportiva, así tendrás ganada la mitad de la batalla.

¡Nos leemos!

Alín

 

 

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