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Días difíciles, soluciones alternativas.

Días difíciles, soluciones alternativas.

Tan bonita la navidad y tan duro el clima para correr. Soy una amante fiel del calor y durante muchos años he sufrido los estragos del frío en mis entrenamientos de invierno, y he de confesar que hace algunos ayeres, cuando llegaba esta época de ponche y tamales, yo me quedaba abrigada en mi casa lamentando haber perdido la corrida; sin embargo, la tecnología está ahí para ayudarnos y nos permite seguir en los interiores con nuestros planes y objetivos de carrera. Uno de mis más preciados tesoros es mi banda para correr, tengo una Gold´s Gym Crosswalk 570 desde hace un poco más de un año y si bien prefiero correr en el exterior, sobre todo para tiradas largas, es una gran aliada en temporadas como ésta o en días en los que se me pasó la hora de entrenar (apagué el despertador porque necesitaba cinco minutitos más) y no me quedaría más opción que correr cuando ya hay un sol inclemente o bien, cuando es tarde en la noche. Correr en banda le da a tus articulaciones un respiro del asfalto y te proporciona una superficie mucho más amigable para que estés libre de lesiones producidas por el impacto, aunque cabe decir que hay que hacer ciertos ajustillos para que el entrenamiento sea tan efectivo como debe.

Cosas a tomar en cuenta a la hora de entrenar en banda:

* La percepción de la velocidad cambia bastante, puedes creer que vas hecho un bólido y en realidad vas a 7min/km (claro está que tú mismo puedes ajustar la velocidad a la que deseas ir, simplemente apretando un botón, aunque si no estuvieras familiarizado con las opciones en tu caminadora y simplemente fueras subiendo o bajando hasta encontrar tu ritmo ideal, seguramente estarías corriendo más lento que en el exterior). ¿Por qué pasa esto?… bueno, pues al correr en el exterior tienes una percepción visual del movimiento, no sólo tus piernas saben a qué velocidad vas, sino que tu cerebro lo entiende también, así que tienes dos factores (el físico y el mental) que te ayudan a hacer el ajuste en el ritmo, cosa que no pasa en una caminadora, en la que tus piernas te pueden engañar un poquito y hacerte creer que vas a tal o cual velocidad.

* No tienes resistencia del viento, que por muy ligero que esto nos parezca, es un factor bastante importante. Se resuelve fácil, inclina un 1%.

*No tienes los retos físicos derivados de un terreno irregular, banquetas, pasto, hoyos, etcétera. Lo que implica que el cuerpo, al correr al aire libre, va haciendo múltiples ajustes imperceptibles e inconscientes, que suponen mayores retos y por supuesto, mucha más estimulación cerebral y física.

*Algunos músculos van a flojear puesto que el cuerpo necesita considerablemente menos esfuerzo para impulsarse, ya que evidentemente la banda avanza automáticamente. Equilibra esto haciendo trabajo de fuerza.

*Es probable que, como a mi, el entrenamiento se haga E-T-E-R-N-O … puesto que no hay mucho estímulo exterior… no hay paisajes para admirar, ni perritos que saludar, ni amaneceres, ni atardeceres.

¡Pero no es tan malo, al contrario, es mi tesoro más preciado!

Todo lo anterior se soluciona rápido y fácil, además puedes entrenar cuestas (cosa que quienes viven en ciudades tan planas como la mía, agradecemos); puedes también hacer series a velocidades específicas, te proteges de las inclemencias del tiempo, puedes sacar la ropa deportiva que te queda feísima o que ya está viejita ( y guardar la nueva, radiante y de última tecnología para tus carreras en el exterior), puedes estar despeinada jaja porque nadie te va a ver y por supuesto, puedes disfrutar de una serie o película mientras lo haces. Además, para las mamás es una súper herramienta, porque no necesitan salir de casa y dejar a sus críos.

 Es obvio de máxima obviedad que correr en cinta nunca será (al menos para mí) equiparable a la experiencia de correr con el airecito en la cara y el paisaje, ya que básicamente la experiencia que brinda la banda es que no tiraste a la basura tu entrenamiento, sin embargo, es de mis tesoros más preciados porque me permite seguir corriendo aún cuando no podría hacerlo en el exterior, o bien, cuando aún pudiendo, la experiencia no me sería tan placentera por los factores que ya les mencioné.

Así que no hay pretextos, si hace frío y de verdad no aguantan las manitas congeladas, si se levantaron bien tarde y no quieren correr bajo un sol inclemente de las 12:00 del día, si salen muy noche de trabajar o si su único momento para entrenar son las 5:00 am y no es seguro correr en su zona, si tienen una lesión producida por impacto en las articulaciones y si mil situaciones más les pasan en la vida…¡pues súbanse a la caminadora!.

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Comentarios

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2 Comentarios

  • Cui diciembre 31, 2014 9:05 pm

    Y si quiero correr y mi premio es una caguama, vale?

    • alin osuna enero 1, 2015 7:45 pm

      Claro Cui!!!!! jajaja

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