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Crónica del Maratón Powerade Monterrey 2016

Crónica del Maratón Powerade Monterrey 2016

Quien carece de osadía está condenado a sobrevivir y no a vivir, porque ninguna gran vida en la historia de la humanidad le ha pertenecido a quienes se han quedado inertes, sin avalanzarse a los días, a las cosas y a la vida misma.

Mi mamá es de esas personas que desbordan la cualidad de la que les hablo, lo mismo toca una sonata de Beethoven que corre un maratón o te construye el mueble de la tele, su vida toca muchas otras y por eso es tan querida por todos y por muchos. Este año decidió correr mucho, muchísimo y después de tanto correr, le pedí que escribiera sobre eso, que es lo que justamente se hace en este blog, así que hoy no seré yo la que les narra una experiencia, sino ella.

<< 2016 ha sido un año muy importante en mi vida, me estrené como maratonista en el Maratón Lala el 6 de Marzo, el 28 de Agosto repetí la experiencia al correr el Maratón de la Cd. De México y quise cerrar el año con broche de oro con el Maratón Powerade Monterrey el 11 de Diciembre. Cada uno fue absolutamente diferente, en Torreón hice 5:10 hrs y francamente luché desde el km. 25 contra mi misma para poder terminar, en la Cd. de México ya fue una experiencia mucho más grata, hice 4:50 hrs. y me sentí bastante bien hasta el km. 36 que un espantoso dolor en la banda iliotibial me obligó a alternar entre trote y caminata, fue muy triste porque me había preparado muy bien pero bueno, así pasan las cosas y ni hablar, de cualquier manera lo disfruté mucho y mejoré mi tiempo.

La mejor decisión del año fue correr Monterrey, me preparé siguiendo todas y cada una de las indicaciones de mi coach (mi hija Alín) entrené muchas cuestas pues todos los comentarios que escuchaba eran de lo difícil de Monterrey por tanta cuesta así que me mentalicé a que casi casi iba a subir escaleras durante 42 km.

Por fin llegó el día, hacía mucho frío y más que sentía por los nervios y la emoción (ahorita estoy llorando solo de acordarme) salimos a las 7:00 en punto y empecé a correr recordando todo lo que había pensado durante tantas semanas de entrenamiento y todos los consejos de Alín, una gomita cada 15 minutos  desde la salida, no empieces muy rápido, hidratación en cada puesto sin saltarse ninguno, etc. Sin darme mucha cuenta, porque me propuse no ver el garmin para nada, pasamos el km 10 y pensé: “bueno, ya solo faltan 30 km” , me sentía muy bien, en realidad demasiado bien, así que seguí subiendo y bajando cuestas. Así llegué al km 20, cada vez era más bonita la ruta y para entonces empezó a disiparse la niebla que no permitía ver el paisaje, el sol se filtraba por algunos puntos y entonces sí que se pudo ver la belleza de la naturaleza, ese cerro de la silla imponiéndose en el paisaje, la vegetación, los edificios ultramodernos que tiene Monterrey me hicieron sentir que estaba corriendo en otro punto del planeta.

Esta parte, entre el km. 20 y el 35 fueron los que más disfruté, me sentía muy entera y simplemente corrí ya sin preocuparme por las cuestas, finalmente son solamente un sinfín de columpios; los últimos 7 km, obviamente ya me pesaron, empecé a bajar el ritmo y me desmoralicé un poco, tenía la meta de hacer 4:40 Hrs. y pensé que no iba a poder lograrlo, en este tramo ya había más gente animando y fue de gran ayuda, me decía a mí misma “no te puedes parar por nada del mundo, no te duele nada así que sigue y no te detengas”, además estaba feliz porque mi garmin estaba aguantando y ya era el km. 40 y seguía prendido, “no puedes defraudar a tu coach”, muchos pensamientos cruzaban por mi cabeza mientras seguía, según yo, lo más rápido que podía y por fin, la última curva, la entrada al parque Fundidora que por demás está decir que es hermoso.

Los últimos metros entre árboles y la gente gritando “¡ya llegaste ahí está la meta!” y por fin llegué: 4:32 hrs. Como siempre, me puse a llorar muy emocionada y feliz por haberme superado a mí misma. Quizá se necesite estar un poquito loco para correr maratones, pero para mí es una forma de superación, es una manera de demostrarme que la disciplina y la fuerza de voluntad pueden más que cualquier otra cosa.

Vaya mi felicitación para los organizadores del Maratón Powerade Monterrey , todo fue increíble, la organización, los abastecimientos y los voluntarios como la señorita que me puso la medalla y me dio un gran abrazo que agradecí enormemente, gracias a todos por su esfuerzo, seguramente que repetiré Monterrey.

Rina. >>

Al final mi mamá quedó en 7° lugar de su categoría en el Maratón e hizo de su 2016 un año lleno de estrenos y aventuras que la hicieron muy feliz, porque de eso se trata la vida, de ser felices y de hacer lo que nos dé la gana para lograrlo.

¡Les deseo un año increíble, lleno de kilómetros y alegrías!

Alín

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