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Año nuevo, ¡Uñas nuevas!

Año nuevo, ¡Uñas nuevas!

Cada mañana veo con nostalgia mi uña del maratón, que aunque fue el 31 de Agosto del año pasado ¡aún la tengo!, me trae recuerdos verla y hasta he llegado a quererla, pero cuando llega el momento de usar zapatos abiertos o estar descalza frente a los demás, se vuelve un dolor de cabeza y me da mucha mucha vergüenza.

Los corredores de fondo disfrutamos lo que hacemos pero también sufrimos de algunos “contras” que pueden afectar a nuestro cuerpo si no tomamos ciertas precauciones. Los pies sufren las lesiones más comunes, de las cuales, la primera es sin duda la bien conocida y odiada ampolla (que ya luego haremos un post sobre ellas) , y en segundo término las “uñas de corredor”  cuya denominación médica es hematoma subungueal, éstas pueden prevenirse fácil o bien, tratarse rápido para que no tarden tanto en recuperarse y además no generen tantas molestias… porque no sólo se ven feas, duelen.

En mi caso, el problema fue que aproximadamente 3 semanas antes del maratón, cuando estaba por hacer mi último entrenamiento de 35k, compré los calcetines de compresión que me llevaría al evento, que por cierto, son una maravilla y alivianan tremendo a los pies… sin embargo, mis deditos no estaban acostumbrados a la compresión y yo le eché una tirada larguísima para probarlos… pues el resultado fue una uña muy adolorida, que me generó molestias hasta el día de la carrera, en la que obviamente le di el tiro de gracia y terminé con una hemorragia entre la dermis y la uñita.

Como a mi me crecen lentísimo las uñas de los pies, pues aún me queda la mitad de esta que les cuento. No pongo foto porque se mueren del terror.

¿Por qué puede pasar y cómo las evitamos?

* Por usar calzado muy ajustado. Trata de elegir calzado en el que tus dedos se sientan libres, que los puedas mover y además, acordona bien y parejito cuando salgas a correr.

*Por llevar las uñas largas. Obviamente hay que recortar las uñas como es debido (aplica para corredores y NO corredores) y  darles una forma cuadrada, para que así, no interfieran ni golpeen la punta del zapato.

* Por no lubricar articulaciones.  Es imprescindible, para evitar esta y muchas lesiones muy severas, el lubricar articulaciones antes de iniciar la corrida, hay que girar los tobillos y darle movilidad al pie, en el caso de las uñas de corredor, ésto ayudará a que la sangre empiece a fluir adecuadamente y sea menos probable que se acumule debajo de nuestras uñas.

* Por estrenar.  Ya es súper sabido que jamás debes estrenar el mero día de la carrera, pero no está de más decirlo, trata de probar las cosas con anterioridad, para que puedas anticipar cualquier reacción adversa. En mi caso, yo hice eso, pero lo que me gané fue que desde 3 semanas antes me doliera mi piecito 🙁 , lo que pasó fue que me excedí en el kilometraje con el que estrené los calcetines de compresión, pude haberlos usado en primera instancia para una carrera mucho más corta, menos de 10k y no 35k como lo hice.

* Por correr en bajada.  Es necesario hacer cuestas y bueno, si subes, eventualmente tienes que bajar, cuando lo hagas, lleva un movimiento muy controlado, no azotes los pies contra el suelo (por tus uñas y por ¡tus rodillas!)) y cuida mucho (volviendo al primer punto) que tus tenis tengan el margen suficiente para que tus pies se desplacen unos milímetros hacia la punta.

* Por no acostumbrar acudir al podólogo.  ¡Como corredor debes de tener un podólogo de cabecera!, nuestros pies son los que nos mueven y nos hacen disfrutar de este y muchos deportes, así que lo mínimo que podemos hacer por ellos es darles el cuidado que se merecen (porque ellos cobran factura con triple iva) y llevarlos al podólogo regularmente y ante cualquier señal de lesión, en el caso de los hematomas subunguiales, si notamos que nos ocurrió podemos ir a que hagan un drenaje y ¡se acabó el problema! el alivio es inmediato, pero hay que acudir muy pronto.

Si ya les ocurrió y no fueron al doctor oportunamente, traten de bajar un poco el kilometraje en lo que sus uñas mejoran, sus pies se los agradeceran, porque no está de más decir que si siguen cargando kilómetros a una uña hemorrágica y adolorida, eventualmente tendrán que dejar de correr POR COMPLETO algunos días para que sane la lesión y pase el dolor y la incomodidad.

🙂

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